17/9/11
14/9/11
12/9/11
1/9/11
Otro es otro
Cuando vos comes un caramelo ácido y decís “por favor dame urgente un caramelo dulce para sacarme este gusto” y al probarlo te das cuenta que aliviana la acidez, pero después ves que la transforma, no la quita. Con un tequila, entre la emoción y adrenalina lo tomás, lo tragás… el fuego viene después, la sal, el limón, condimentos para quitar el gusto amargo, pero sin embargo… lo sentís igual.
¿Cuantas cosas cambiamos o intentamos reemplazar por otras?
¿Cuántas cosas creemos que tienen reemplazo?
¿Cuántas cosas reemplazadas decimos no sentir?
Reemplazo no significa olvidar, significa intentar superar. El sentimiento no se cambia y podemos tener sentimientos similares por cosas distintas. Siento que elegir me cuesta, porque se que al decidirme algo voy a tener reemplazar. ¿Por qué en la vida siempre hay que tener “uno solo”?. Como cuando era chico quería un juguete, siempre me decían “elegí uno y lo llevamos”. No. Me costaba elegir y al elegirlo sentía dependencia total por ese pedazo de plástico, venía a donde iba yo, y así suelo ser con todo. Tengo terror a reemplazar cosas porque no me puedo quitar otras y si podría ¡no lo haría!. Quiero todo y al quererlo no me quedo con nada.
Hoy, quiero salir con amigos, quiero emborracharme, quiero tener un abrazo tuyo todos los viernes por la noche y un mensaje de texto antes de dormir, quiero un acompañante en “San Valentín” y te quiero a vos, pero ninguna de todas esas elecciones concuerdan, y menos juntas como pretende mi deseo.
¿A quien quiero mentirle?
Si el gusto al caramelo acido lo sigo sintiendo, el tequila me sigue quemando, de mi muñeco no me puedo desprender y el capricho por vos no va a ceder, y eso lo sé, ¿porque intentar reemplazar, cambiar o transformar? Mejor salgo a buscarte, contarte lo enfermo que estoy por estar escribiéndote esto ya que no se me ocurre mejor idea que reemplazar mi cobardía por soledad, cambiar mi sentimiento por orgullo y transformar mi depresión en noches de alcohol con actuación.
Y acá estoy, intentando ‘reemplazarte’, ‘cambiándote’ con alguien más y ‘transformándome’. Se me olvido contar que sólo eso soy, intentos.
BY : BREN ALONSO
¿Cuantas cosas cambiamos o intentamos reemplazar por otras?
¿Cuántas cosas creemos que tienen reemplazo?
¿Cuántas cosas reemplazadas decimos no sentir?
Reemplazo no significa olvidar, significa intentar superar. El sentimiento no se cambia y podemos tener sentimientos similares por cosas distintas. Siento que elegir me cuesta, porque se que al decidirme algo voy a tener reemplazar. ¿Por qué en la vida siempre hay que tener “uno solo”?. Como cuando era chico quería un juguete, siempre me decían “elegí uno y lo llevamos”. No. Me costaba elegir y al elegirlo sentía dependencia total por ese pedazo de plástico, venía a donde iba yo, y así suelo ser con todo. Tengo terror a reemplazar cosas porque no me puedo quitar otras y si podría ¡no lo haría!. Quiero todo y al quererlo no me quedo con nada.
Hoy, quiero salir con amigos, quiero emborracharme, quiero tener un abrazo tuyo todos los viernes por la noche y un mensaje de texto antes de dormir, quiero un acompañante en “San Valentín” y te quiero a vos, pero ninguna de todas esas elecciones concuerdan, y menos juntas como pretende mi deseo.
¿A quien quiero mentirle?
Si el gusto al caramelo acido lo sigo sintiendo, el tequila me sigue quemando, de mi muñeco no me puedo desprender y el capricho por vos no va a ceder, y eso lo sé, ¿porque intentar reemplazar, cambiar o transformar? Mejor salgo a buscarte, contarte lo enfermo que estoy por estar escribiéndote esto ya que no se me ocurre mejor idea que reemplazar mi cobardía por soledad, cambiar mi sentimiento por orgullo y transformar mi depresión en noches de alcohol con actuación.
Y acá estoy, intentando ‘reemplazarte’, ‘cambiándote’ con alguien más y ‘transformándome’. Se me olvido contar que sólo eso soy, intentos.
BY : BREN ALONSO
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

